jueves, 8 de diciembre de 2016

YO, DISCAPACITADO - ALFREDO QUINTANA MACHÍN

Resultado de imagen de yo discapacitado


Libro: Yo, discapacitado
Autor: Alfredo Quintana Machín
Editorial: Chiado Editorial
Fecha de publicación: septiembre de 2015
Páginas: 186


*Gracias a la editorial por el ejemplar.

Nacer con un bulto en la espalda marca. Te hace observar la vida de otra manera, aunque te lo quiten nada más venir al mundo. Esta panorámica especial que yo tengo desde el comienzo de mis días es la que se afronta en este libro. Sin miedo a nada, se abordan temas cotidianos contados en primera persona. Todo para ayudar a comprender que tener una discapacidad no es sinónimo de ser diferente.



Toca abandonar la novela negra y volver al funcionamientos normal del blog. Esta es mi primera colaboración con Chiado y del catálogo que me mandaron este fue el libro que llamó mi atención, porque nunca había leído un libro así y porque tenía buenas reseñas. El libro en general me ha gustado y me ha parecido un libro muy útil para ponernos en el papel de una persona con discapacidad y ver los distintos problemas a los que se enfrentan y el modo en el que lo hacen.


Historial real. Uno de los puntos fuertes del libro es que se trata de una historia real. Alfredo Quintana no es un personaje ficticio, es el autor de este libro y el protagonista de la historia que en él se narra porque nos cuenta nada más y nada menos que su vida. Esto le da un valor añadido a la historia porque juegas con datos y acontecimientos reales y hace que te sientas mucho más cercano al protagonista.

Rompe tópicos. El segundo punto fuerte del libro es que rompe tópicos y con ello me refiero a que como el propio autor señala no es un libro que busque dar pena, es más, todo lo contrario, es un libro que busca dar un golpe en la mesa y demostrar que las personas con discapacidad no son personas totalmente necesitadas sino que en la mayor parte de las ocasiones pueden valerse perfectamente por sí mismas como haríamos tú o yo y en caso contrario saben pedir ayuda. Intenta romper con esa sobreprotección que a veces les rodea. 

Optimismo. Es un libro optimista. Relacionado con el punto anterior es un libro que trata de mostrar la valía de las personas con discapacidad y en concreto la de Alfredo. Podemos descubrir como a pesar de hacer nacido con espina bífida eso no le ha impedido viajar, estudiar dos carreras universitarias y valerse por sí mismo. 

Críticas. Por otro lado y tratándose del tema del que se trata el libro no está exento de críticas a las muchas barreras sobre todo arquitectónicas a las que todavía a día de hoy se tienen que enfrentar las personas que tienen alguna discapacidad y nos hace darnos cuenta de lo complicado que es para algunos de ellos hacer cosas tan sencillas como ir al cine, o mismamente ir a la oficina de correos. 

La narración. La narración es sencilla, está trabajada y es bastante directa. Es una lectura muy fluida y rápida y en ningún momento te aburres. Aunque hay algún término médico en ningún momento te pierdes porque todo aparece explicado de un modo sencillo y llano.

Varios temas. Toca muchos temas, desde la educación, el trabajo, la accesibilidad, diversidad barreras a las que se enfrenta, personas con discapacidad que han conseguido grandes cosas, regulación legal, relaciones, etc. Es un libro muy variado que abarca varios temas y aspectos de la vida del autor y que nos aporta una visión global sobre su situación. Es muy enriquecedor. 
No saber cuándo ayudar. Una de las cosas que no me ha convencido es que el autor en algunos momentos se queja de que no se le preste ayuda y en otras se queja precisamente de que se le presta esa ayuda. Por ejemplo, una de sus quejas es el hecho de que cuando va en autobús sin sentarse, porque a él le gusta ir así y no tiene ningún problema, mucha gente le ofrezca su asiento o incluso haya gente que le señale un asiento vacío y le diga que si no prefiere sentarse. En el segundo de los casos entiendo que pueda molestar, porque él ya ve que hay un asiento y sino quiere sentarse es libre de no hacerlo como cualquier otra persona pero en el primer caso hace que me quede con la sensación de no ser capaz de medir bien en que momentos es bien recibida la ayuda o no. Es cierto que como él dice, si necesita ayuda puede pedirla, pero en el caso del transporte público lo lógico es que la otra persona te ceda el sitio y no tengas que ir tú a pedírselo (al menos yo lo veo así). Como este hay más ejemplos y hace que yo acabe con esas sensación de inseguridad a la hora de saber si una persona con discapacidad se va a sentir molestada o sentir que la trato como si fuese menos capaz que cualquier otra persona por el hecho de prestarle mi ayuda. Sobre todo porque él es una persona espontánea y si necesita ayuda la pide, pero estoy segura de que algunos son más tímidos y aún necesitándola no la van a pedir porque les da vergüenza o no se atrevan. Lógicamente este es mi punto de vista pero ha sido una cosa que me ha dejado dudosa. 

Repetitivo. Al principio es un poco repetitivo, hay varias cosas que se repiten varias veces y hay varias cosas que se mencionan prácticamente en todos los capítulos y es algo que me sacaba de la lectura porque era como leer otra vez lo mismo. En este sentido creo que hubiese sido mejor estructurarlo de una manera más precisa al menos al principio, en los restantes capítulos esto ya no sucede. 



4/5


Es un libro que recomiendo si te interesa el tema de las personas con discapacidad y si quieres ver el modo en el que se enfrentan al mundo y ver como todavía quedan muchas barreras por eliminar sobre todo en el plazo arquitectónico y de accesibilidad. Salvo esos dos pequeños detalles me ha parecido un buen libro y una lectura perfecta para cuando te apetece leer sobre cosas diferentes. 


¿Habéis leído este libro o alguno similar?

Un beso,


9 comentarios:

  1. ¡Hola guapa!

    Pues tu reseña me ha convencido bastante, creo que este es un libro para mi. Creo que lo voy a disfrutar mucho ^^
    La reseña genial como siempre =)

    ¡Un beso tocaya!

    ResponderEliminar
  2. Hola!
    Pues la verdad que me parece un libro interesante. Lo tendré en cuenta :D
    Un beso!

    ResponderEliminar
  3. No creo que me anime a leerlo, sobre todo porque, al ser una historia real, me costaría mucho leerlo, lo pasaría fatal, más sabiendo que el autor es el propio protagonista... Así que, no, este tipo de libros no están hechos para mi :P Aún así, me alegra que lo hayas disfrutado, a pesar de los puntos negativos con los que te has encontrado :D
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  4. Hola Sandra!

    Bueno, bueno, bueno, lo de discapacitado es muy relativo. Yo lo pondría así (dis)capacitado, en todo caso. Porqué la superación que tienen estas personas no tiene límites, y no, tampoco necesitan a nadie. Es increíble lo que trabajan para poder encontrar un rinconcito en el mundo y ser socialmente aceptados (a día de hoy todavía hay reticencias de este tipo).

    Y ahora voy a tu reseña. Pues sí, lo dicho, que se tiene una concepción equivocada de la (dis) capacidad, que puede ser mental o física, pero que en ninguna circunstancia son menos que los demás. Yo admiro muchísimo el valor que le echan cada día, a una sociedad que está en este aspecto tan anclada como en el siglo XIX.

    Respecto a lo de las barreras, es vergonzoso. Pero vergonzoso. Esto lo descubres observando: si no puedes subir escaleras del metro ¿qué? Hay metros que a día de hoy no disponen de ascensores, o tienes que dar una vuelta inmensa para encontrarlos, o no están señalizados o simplemente se estropean cada dos por tres. Es una verguenza. Por no hablar de los autobuses o de los edificios sin rampa. ¿Hola, estamos tontos? Haces un edificio de última tecnología y eres incapaz de ponerle una p***a rampa para subir? Eso la gente normal lo nota cuándo por ejemplo, se rompe una pata, un ligamento o se luxa algo. Pero ellos, tienen que superar esos obstáculos no solo físicos sino también materiales CADA DÍA.

    En fin, que yo me indigno muchísimo.

    Estoy de acuerdo contigo en el 'no saber cuándo ayudar', sobretodo en el transporte público, que ceder un asiento es algo obligatorio y más cuando se trata de mujeres embarazadas, minusvalías o personas mayores.

    Un besote enooorme!! ♥

    ResponderEliminar
  5. Hola Sandra!!

    Interesante el tema que aborda el libro. Y más si es contado desde la propia experiencia. Me parece genial que haga hincapié en que no son necesitados y que pueden valerse por sí mismos. Pero como tú misma señalas, es muy difícil saber cuándo realmente necesitan ayuda y cuándo no, es verdad que pueden pedirla, pero no siempre lo hacen. Yo por ejemplo, prefiero quedar de sobreprotector que de indiferente. La variabilidad de temas de la que hablas, es muy buena para que el libro no se vuelva monótono, lástima que no la haya aprovechado al cien por ciento, debido a las repeticiones. Pero es entendible, no es un escritor famoso, es una persona contando su experiencia y la repetición es algo menor comparado con la historia. No sé si me anime a leerlo, pero me parece una excelente lectura para el que esté interesado en profundizar en el tema. Como siempre me encanta la forma en que estructuras tu reseña por temas, queda todo muy claro para leer. Saludos!!

    ResponderEliminar
  6. ¡Hola guapa!
    La verdad es que no es un tipo de libro que me llame la atención ya que no esta en mi zona de "confort" (por llamarlo de alguna manera). Lo voy a dejar pasar, pero muchas gracias por la reseña :D
    Besitos<3

    ResponderEliminar
  7. ¡Hola! :D

    Ais, me ha llamado enormemente éste libro por su sinopsis y título en cuanto lo he leído. Siempre me ha gustado éste tema, y sobre todo, romper con los clásicos tópicos... ¡Me lo apunto!

    ¡Un saludín!

    ResponderEliminar
  8. Tiene pinta de ser un libro bastante duro, la discapacidad es una cosa que en nuestro país no tiene la relevancia que debería, ni las ayudas que otros países dan. Me lo apunto para leerlo

    ResponderEliminar
  9. ¡Hola!

    Me alegro mucho de que te haya gustado tanto el libro, creo que es un tema muy necesario de tratar.

    Un beso,

    ResponderEliminar

Eh, ¡tu! ¡Sí sí, tu! ¡Aquí abajo! ¿Me ves? Bien, ahora que tengo tu atención déjame comentarte unas cosillas:
- Lo primero es darte las gracias por leer mi blog, de verdad, muchas gracias.
- La segunda cosa que quería decirte es que si has llegado hasta aquí abajo es porque quieres dejarme un comentario por lo que gracias de nuevo y adelante, me encantará saber tu opinión y prometo responderlo y devolverte la visita.
- La tercera cosa es que si eres de esos lectores tímidos que no se atreven a comentar porque no sabe que decir, no pasa nada, de verdad, tu comenta lo que quieras, que cualquier aportación es buena.

Y nada más, te dejo que sigas con lo que tenías pensado hacer =)